DELICATS – El juego donde los gatos son tus jefes
Te fuiste de vacaciones tranquilo y le dijiste a tu vecino:»¿me cuidas al michi?»
Error.
Lo que NO le dijiste es que tu gato es un chef Michelin de 4 patas. No come cualquier cosa. No come en cualquier parte. El señor Mantequilla SOLO come salmón si está servido sobre la lavadora. La señorita Pelusa SOLO come croquetas si están en el alféizar de la ventana, mirando al norte. Y si te equivocas, te mira con ese desprecio milenario que solo un gato puede darte.
En Delicats tú eres el vecino estafado. Y no estás solo, porque es cooperativo.
La idea es así de simple y así de maldita:
Tienes 20 gatos, cada uno más especialito que el anterior. Cada gato tiene un gusto secreto: o un tipo de comida o un lugar favorito de la casa para comer.
Tú y tus amigos, de 2 a 4 cuidadores novatos, tienen que averiguarlo a punta de lógica, memoria y cagándola mucho. Van poniendo cartas de regalo (comida y lugares) en los comederos y los gatos responden: «si, me gusta», «no, humano inútil» o «te estás acercando».
Es como jugar al Mastermind, pero si pierdes, no pasa nada. Solo que 5 gatos te van a odiar para siempre.
¿Por qué no es el típico juego de deducción aburrido?
- No es competitivo. Aquí nadie es el más inteligente. Si un gato se queda sin comer, pierden TODOS. Tienen que hablar, anotar mentalmente y no mandarse cagadas.
- Tiene calendario de misiones. No es jugar 100 veces lo mismo. Son 50 misiones que van de «ah, esto es fácil» a «estos gatos me van a provocar un ACV». Cada 10 misiones te cambian una mini regla y te rompen toda la lógica que creías tener.
- Dura 20 minutos. Lo justo pare reírte, pelarse un poco y que no te den ganas de regalar a tu gato real.











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